miércoles, 23 de noviembre de 2016

Selección Peruana: Sangre Nueva

Las indisciplinas, malos resultados y falta de compromiso son figurita repetida dentro del fútbol peruano pero esta vez, la historia tomó un rumbo distinto. Corría el minuto 60, perdíamos 2-0 contra Venezuela. El cuarto hombre levantó el tablero.
¡Cambio en la selección peruana!

Perú sacaba a dos de sus máximas figuras. Claudio Pizarro con 38 años, capitán y máximo referente dejaba su lugar a Raúl Ruidíaz (en ese momento el goleador del torneo peruano) El segundo cambio fue el ingreso de Edison Flores de 21 años, jugaba su primer partido oficial con la selección, por Jefferson Farfán. Desde ahí la selección peruana ya no fue la misma.

Este partido marcó un antes y un después dentro de los llamados a la selección peruana. Ricardo Gareca ha optado por la convocatoria de jugadores jóvenes como: Beto Da Silva (19 años), Edison Flores (22 años), Renato Tapia (21 años), Luis Abram (20 años), Pedro Aquino (21 años) y Miguel Araujo (22 años). Todos ellos jugadores sub-23, con continuidad en sus clubes pero con pocos partidos con la selección. Juntando todos los partidos oficiales de seis jugadores no llegan a 20. Casualidades de la vida, estos jugadores han pasado por todas las selecciones de menores hasta llegar a la mayor.

Si comparamos la lista de convocados de la selección de las dos últimas Copas Américas, ambas dirigidas por Ricardo Gareca, encontraremos diferencias en el promedio de edad. La Copa América de Chile la disputamos con un equipo que tenía un promedio de 27,2 años (esta fue la base de los primeros partidos para las clasificatorias a Rusia 2018). Un año después, entre indisciplinas y nombres borrados, Perú se convirtió en la selección más joven de la Copa América Centenario con un promedio de 25,1 años. Este no es un dato menor. La plantilla de este último torneo es actualmente la base de las clasificatorias. Estos últimos partidos los estamos enfrentando con jugadores nacidos de 1990 en adelante.



 Cambios y nuevas caras


De la famosa categoría 84, base de la selección de Sergio Markarián, no queda casi nada. Solo dos jugadores se matienen en consideración. Paolo Guerero y Alberto Rodríguez, ambos con 32 años, son los más experimentados de esta nueva selección de Gareca. Los demás fueron borrados por temas extra deportivos o por no tener actividad en sus clubes.

Los cambios siempre traen nuevos aires, retos y sobre todo caídas. Se buscaba renovación, caras nuevas y el comando técnico tomó la decisión de hacerlo. Los resultados no se ven de la noche a la mañana. Nuestra selección está a años luz de alcanzar a los países más rankeados de sudamérica. ¿Debemos matar a estos jugadores?

Este grupo es joven. Tiene caras nuevas pero sobre todo, mata por su selección. Tiene reacción ante la adversidad. En ciertos momentos son más sus ganas que su juego. Ricardo Gareca hace 8 meses apostaba por un grupo más maduro, con más rodaje. Los resultados no se le dieron. Ahora apuesta por una selección más jóven con hambre de gloria.
Y tú ¿apostarías por ellos?

domingo, 20 de noviembre de 2016

Jefferson Farfán, más de lo mismo

De Jefferson Farfán, ese jugador diferente que salió de Alianza Lima, que ilusionó a muchos con su forma tan sencilla de jugar al fútbol hoy no queda nada. Siempre se conformó con poco. Sí, puede ser el diferente en la cancha pero es el mismo jugador peruano indisciplinado que se repite una y otra vez dentro de nuestro fútbol.

Corría el minuto 60 del partido con Venezuela perdíamos 2-0 con Jefferson Farfán en el campo. Con un jugador que venía sin actividad durante 4 meses y saliendo más de noche que en los periódicos deportivos. Se retiraba del campo el mejor jugador de los últimos años, el que más indisciplinas a cometido y al que más se le ha perdonado. Hay que ser realistas; para muchos, y me incluyo, él era el superhéroe que nos salvaría de esta pesadilla que ya tiene más de 30 años.

Desde que veo fútbol sueño con ver a mi selección en un mundial. En Jefferson se veían todas las cualidades para ser un crack pero también todos los vicios que mucho de ellos poseen. Sus buenas jugadas, sus títulos en el extranjero eran opacados por las mujeres, las salidas nocturnas y los escándalos.

Yo no considero a Jefferson una mala persona solo que el camino que tomo no era el indicado y no solo en su vida personal sino también en su vida profesional. Ya tiene 31 años, juega en una liga que pasa desapercibida para el radar internacional. Nunca dio el salto a un equipo grande, siempre se conformó con poco. Cuando él se siente cómodo no hay nadie que lo saque de su zona de confort. El solo se conformó con ser el distinto de la selección pero no el líder.

Hoy seis meses después, luego de ganarle a Ecuador, lo volvemos a pedir en la selección. Pero ¿Qué ha cambiado para quererlo de vuelta?

Jefferson sigue jugando en Al Jazira. Un equipo de Emiratos Árabes, una liga que no es competitiva. Tiene recién un partido oficial. En él no ha cambiado nada. En cambio, nuestra selección ha cambiado algo. Estamos con respirador artificial. El triunfo del martes regresó la ilusión y con eso la figura de Farfán.

Viene Argentina, viene Messi y volvemos a buscar al salvador Jefferson. En un juego de equipo buscamos que un solo jugador nos dé el triunfo. Yo lo veo de otra manera. En un juego colectivo yo busco que el equipo juegue bien. Prefiero once jugadores jóvenes, comprometidos, sanos que se maten en la cancha por una pelota que un jugador que apague el incendio.

¿Hace cuánto no se habla de indisciplina dentro de la selección? Marzo fue el último mes que un escándalo mancho una actuación de la selección. Ahora se habla más del sistema de juego, de las fallas técnicas del jugador, de lo bueno o lo malo que hizo el técnico dentro de la cancha que de la vida privada.

Yo no quiero a Jefferson Farfán de vuelta. Yo quiero un equipo que juegue, que corra que se mate. Un grupo sano sin vicios, sin salidas nocturnas. Muchos pueden pensar que a nuestro equipo le falta peso futbolístico pero prefiero corregir en estos momentos que introducir una hierba mala dentro de un jardín que puede florecer.

Es difícil no ver a tu selección triunfar. Lo veo desde que tengo 7 años. Sé cómo te sientes pero si quieres un poco a tu país no pidas a Jefferson Farfán. Suena fuerte, parece una campaña anti Farfán pero este equipo tiene que seguir. Yo quiero que hablen de mi selección por lo que hace dentro de la cancha. Por lo que juega por lo que entrega.

viernes, 18 de noviembre de 2016

Christian Cueva: Ya es una realidad

Nadie puede negar que Christian Cueva pasa uno de sus mejores momentos profesionales. Es uno de los referentes de la selección nacional por lo que transmite, juega y entrega. Venía de jugar 180 minutos por las eliminatorias para Rusia 2018. Ni bien bajó del avión entró a la cancha y jugó todo el partido por su club Sao Paulo. 

La importancia que a tomado Cueva en el esquema de Ricardo Gomes es innegable. No se pierde ningún partido y siempre está a disposición.